¿REDUCE LA IRRIGACIÓN INTRAOPERATORIA CON SOLUCIONES ANTISÉPTICAS LA CONTAMINACIÓN MICROBIANA EN CIRUGÍA DE COLUMNA? ENSAYO CLÍNICO ALEATORIZADO

Yuan-Fu Liu, Yu-Chia Hsu, Po-Lin Chen, Hao-Jun Chuang, Ting-Yuan Tu, Chao-Jui Chang, Yu-Meng Hsiao, Cheng-Li Lin
The Spine Journal. 2025 Sep; 25(9): 1857-1865. DOI: 10.1016/j.spinee.2025.05.002 PMID: 40334990

Resumen

Contexto: Las infecciones del sitio quirúrgico (SSI) son una complicación importante en cirugía de columna, particularmente en procedimientos instrumentados, produciendo aumento de morbilidad y costes sanitarios. A pesar de los protocolos estándar de desinfección preoperatoria, la contaminación bacteriana continúa siendo frecuente. Se han explorado estrategias como la irrigación antiséptica intraoperatoria para disminuir la contaminación, aunque la eficacia comparativa entre distintas soluciones antisépticas sigue sin estar clara. Objetivo: Este estudio tuvo como objetivo evaluar la efectividad del baño intraoperatorio con solución salina normal (NS), povidona yodada (PVP-I) y gluconato de clorhexidina (CHG) para reducir la contaminación bacteriana en cirugía lumbar instrumentada. Diseño del estudio/Entorno: Se realizó un ensayo clínico aleatorizado, unicéntrico y simple ciego en un centro médico terciario de Taiwán. Muestra de pacientes: Se incluyeron un total de 105 pacientes sometidos a artrodesis lumbar posterior intersomática, distribuidos aleatoriamente en tres grupos: NS (n=35), PVP-I (n=35) o CHG (n=35). Se excluyeron pacientes con cirugía lumbar previa, alergias conocidas a antisépticos, infecciones espinales previas, traumatismos o tumores. Variables de resultado: El objetivo principal fue la reducción de contaminación bacteriana, evaluada mediante cultivos intraoperatorios obtenidos de tres localizaciones –tejidos superficiales, tejidos profundos y superficies de implantes– antes y después de la irrigación antiséptica. Los objetivos secundarios incluyeron la incidencia de SSI postoperatorias y complicaciones clínicas durante un seguimiento de 6 meses. Métodos: Los pacientes fueron aleatorizados en tres grupos, recibiendo cada uno un baño de 3 minutos con la solución asignada antes del cierre quirúrgico, seguido de irrigación con suero fisiológico. Se obtuvieron muestras mediante hisopos antes y después de la irrigación para cultivo bacteriano y análisis PCR 16S rRNA. El análisis estadístico se realizó mediante regresión logística y corrección de Bonferroni para comparaciones múltiples. Resultados: Entre los 105 pacientes, las tasas de positividad bacteriana antes de la irrigación fueron del 49,5% en tejidos superficiales, 31,4% en tejidos profundos y 32,4% en implantes. Tras la irrigación, el grupo NS no mostró reducción bacteriana significativa, mientras que la PVP-I redujo la contaminación superficial (55,0%, p=.015), pero sin efecto significativo en tejidos profundos ni implantes. La CHG mostró la mayor reducción bacteriana, superando significativamente tanto a NS (OR: 0,06; IC95%: 0,01-0,54; p=.011) como a PVP-I (OR: 0,06; IC95%: 0,01-0,56; p=.012) sobre las superficies de implantes. A pesar de estas diferencias en las tasas de cultivos, la incidencia de SSI permaneció baja y comparable entre grupos (p=.72), sin complicaciones relacionadas con los antisépticos. Conclusión: Este estudio confirma que la contaminación bacteriana continúa siendo elevada a pesar de la desinfección preoperatoria estándar en cirugía lumbar instrumentada. Entre las soluciones antisépticas evaluadas, la CHG demostró mayor eficacia en la reducción de residuos bacterianos, particularmente sobre superficies de implantes. Estos hallazgos apoyan la CHG como una opción prometedora para irrigación intraoperatoria en cirugía de columna. Son necesarios estudios multicéntricos adicionales para validar su impacto sobre la reducción de SSI y los resultados clínicos a largo plazo. Nivel de evidencia: Nivel II.

Resultado

Este ensayo clínico demuestra que la contaminación bacteriana intraoperatoria sigue siendo frecuente incluso tras los protocolos habituales de preparación quirúrgica. Aproximadamente la mitad de las muestras superficiales y un tercio de las profundas o procedentes de implantes presentaban cultivos positivos antes de la irrigación. La irrigación únicamente con suero fisiológico no consiguió reducir significativamente la contaminación bacteriana. La povidona yodada sí mostró cierto efecto sobre los tejidos superficiales, aunque sin impacto claro sobre las muestras profundas o los implantes. La clorhexidina fue la solución más eficaz, especialmente en las superficies de implantes, donde consiguió una reducción significativamente superior frente a los otros dos grupos. Sin embargo, pese a las diferencias microbiológicas observadas, la incidencia de infección clínica del sitio quirúrgico fue baja y similar entre grupos durante el seguimiento. No se registraron complicaciones relacionadas con el uso de antisépticos.

Relevancia Clínica

El estudio aborda una cuestión muy práctica en cirugía instrumentada de columna: si la irrigación antiséptica intraoperatoria realmente disminuye la contaminación bacteriana y puede contribuir a prevenir infecciones. Los resultados sugieren que la clorhexidina podría ser más eficaz que la povidona yodada o el lavado simple con suero fisiológico, especialmente en la descontaminación de implantes, un aspecto potencialmente importante en la prevención de biofilm bacteriano. El trabajo también confirma que la contaminación bacteriana intraoperatoria es probablemente mucho más frecuente de lo que reflejan las tasas finales de infección clínica. Aun así, el estudio no demuestra una reducción real de infecciones, probablemente debido a una baja incidencia global de SSI, tamaño muestral limitado, y seguimiento relativamente corto.

Comentario

Este artículo resulta interesante porque intenta analizar un aspecto concreto pero relevante de la profilaxis intraoperatoria en cirugía de columna instrumentada. Uno de los hallazgos más llamativos es la elevada tasa de contaminación bacteriana detectada incluso tras preparación estándar. La positividad de cultivos en tejidos profundos e implantes refuerza la idea de que la contaminación microscópica intraoperatoria es probablemente habitual y no necesariamente equivalente a infección clínica. La clorhexidina mostró mayor capacidad para reducir residuos bacterianos, especialmente sobre implantes. Esto tiene cierta lógica microbiológica, ya que la CHG presenta actividad residual prolongada, buena acción frente a formación de biofilm, y elevada afinidad por superficies. Sin embargo, el principal límite del estudio es que la variable principal es microbiológica y no clínica. Las tasas de SSI fueron muy bajas y no hubo diferencias significativas entre grupos, por lo que todavía no puede concluirse que la reducción de contaminación se traduzca en menor infección postoperatoria. Otro aspecto relevante es que el protocolo fue relativamente sencillo: baño de 3 minutos antes del cierre, seguido de lavado convencional, lo que facilita potencialmente su reproducibilidad. Entre las limitaciones destacan que es un estudio unicéntrico, su tamaño muestral moderado, la imposibilidad práctica de doble cegamiento, y ausencia de seguimiento prolongado para infecciones tardías relacionadas con implantes. En conjunto, el trabajo aporta evidencia razonable de que la clorhexidina reduce la contaminación bacteriana intraoperatoria más eficazmente que la povidona yodada o el lavado simple, aunque todavía falta demostrar un impacto clínico claro sobre las tasas de infección en cirugía de columna instrumentada.