¿CÓMO PREDICEN EL ÁPEX DE LORDOSIS, LOS ARCOS LORDÓTICOS Y EL PUNTO DE INFLEXIÓN SEGÚN ROUSSOULY LOS RESULTADOS TRAS CIRUGÍA DE DEFORMIDAD ESPINAL DEL ADULTO?

Harsh Jain, Advith Sarikonda, Hani Chanbour, Iyan Younus, Tyler Zeoli, Adam M. Wegner, Amir M. Abtahi, Byron F. Stephens, Scott L. Zuckerman
Spine (Phila Pa 1976). 2026 Apr 15; 51(8): 542-555. DOI: 10.1097/BRS.0000000000005654 PMID: 41661747

Resumen

Diseño del estudio: Estudio retrospectivo de cohortes. Objetivos: En pacientes sometidos a cirugía de deformidad espinal del adulto (ASD), buscamos: (1) describir el ápex de lordosis preoperatorio/postoperatorio, el número de vértebras en el arco lordótico superior e inferior y el punto de inflexión; y (2) determinar su impacto sobre los resultados postoperatorios. Resumen de antecedentes: El impacto del ápex lordótico, los arcos lordóticos y el punto de inflexión sobre los resultados postoperatorios continúa siendo incierto. Material y métodos: Se analizaron pacientes con deformidad espinal del adulto (2009-2021) sometidos a fusiones de ≥5 niveles, con deformidad sagital/coronal y seguimiento ≥2 años. Las exposiciones principales fueron el ápex lordótico pre/postoperatorio, el número de vértebras en los arcos lordóticos superior/inferior y el punto de inflexión. Los resultados incluyeron complicaciones mecánicas, reintervenciones, medidas de resultados reportados por los pacientes y alineación postoperatoria. La regresión multivariante controló edad, índice de masa corporal (IMC) y comorbilidades. Resultados: Entre 202 pacientes (edad media: 64,4 ± 16,7 años; 77,2% mujeres): Ápex lordótico: el ápex preoperatorio más frecuente fue L5 (32,7%), seguido de L4 (20,3%). Postoperatoriamente, 125 pacientes (61,9%) presentaron un cambio del ápex: 89 (71%) en dirección craneal y 36 (29%) en dirección caudal. Los desplazamientos craneales produjeron una disminución de 6,3 ± 14,1° en la lordosis L4-S1, mientras que los desplazamientos caudales mostraron un incremento de 3,7 ± 13,9° (P = 0,002). Arcos lordóticos: el número medio de vértebras en los arcos lordóticos inferior y superior fue de 1,4 ± 1,0 y 2,6 ± 1,1 respectivamente, aumentando postoperatoriamente en 0,2 ± 0,8 y 0,5 ± 1,5 (P = 0,043). Un mayor incremento de vértebras en el arco superior se correlacionó con una mayor puntuación de dolor lumbar a los dos años según la escala numérica (NRS-back pain) (ρ = 0,020, P = 0,030; β = 0,40; IC95%: 0,03-0,78; P = 0,036). Punto de inflexión: preoperatoriamente, 86 pacientes (42,6%) presentaban un punto de inflexión T12/L1, de los cuales 72 (83,7%) permanecieron en T12/L1 postoperatoriamente. De los 116 pacientes (57,4%) con un punto de inflexión por encima o por debajo de T12/L1, 59 (50,9%) cambiaron a T12/L1 tras la cirugía. Un punto de inflexión preoperatorio fuera de T12/L1 se asoció con más complicaciones espinopélvicas (38,8% vs 22,1%; P = 0,012; OR = 0,49; IC95%: 0,25-0,94; P = 0,033). Un punto de inflexión postoperatorio T12/L1 se asoció con mayor cifosis proximal radiográfica (PJK) (56,0% vs 40,8%; P = 0,041; OR = 1,96; IC95%: 1,03-3,72; P = 0,040). Conclusión: Tras cirugía de deformidad espinal del adulto, la mayoría de los pacientes presentaron un desplazamiento craneal del ápex lordótico, con un mayor incremento de vértebras en el arco superior respecto al inferior, lo que pone de manifiesto la dificultad para restaurar lordosis caudalmente. El desplazamiento craneal del ápex se asoció con menor lordosis L4-S1 y mayor dolor lumbar a los dos años, mientras que un punto de inflexión preoperatorio fuera de T12/L1 aumentó el riesgo de complicaciones espinopélvicas. La incorporación de los principios de Roussouly puede ayudar a los cirujanos de columna a mejorar resultados y disminuir complicaciones.

Resultado

• El ápex lordótico se desplazó cranealmente en la mayoría de pacientes tras cirugía ASD. • El desplazamiento craneal se asoció con: · menor lordosis L4-S1, · y mayor dolor lumbar residual a los 2 años. • El incremento del arco lordótico superior fue significativamente mayor que el del arco inferior. • Un punto de inflexión preoperatorio fuera de T12/L1 aumentó las complicaciones espinopélvicas. • Un punto de inflexión postoperatorio en T12/L1 se asoció con mayor incidencia de PJK radiográfica.

Relevancia Clínica

Este trabajo introduce una visión mucho más “morfotípica” de la alineación sagital en deformidad del adulto, incorporando conceptos clásicos de Roussouly que rara vez se analizan de manera detallada en cirugía reconstructiva compleja. Los resultados sugieren que no basta con restaurar parámetros globales clásicos como PI-LL o SVA. La distribución regional de la lordosis, el nivel del ápex lordótico y la localización del punto de inflexión parecen tener un impacto biomecánico directo sobre: • dolor residual, • complicaciones mecánicas, • y complicaciones espinopélvicas. El estudio refuerza la importancia de reconstruir una lordosis “anatómica” y no únicamente una lordosis “numéricamente correcta”.

Comentario

Este artículo resulta especialmente interesante porque traslada de forma práctica los principios de Roussouly a la cirugía moderna de deformidad espinal del adulto. Tradicionalmente, gran parte de la planificación quirúrgica se ha centrado en parámetros globales: • SVA, • PI-LL mismatch, • PT, • TK, etc. Sin embargo, este trabajo demuestra que la forma en que se distribuye la lordosis puede ser tan importante como la cantidad total de lordosis obtenida. Uno de los hallazgos más relevantes es que la mayoría de pacientes presentaron un desplazamiento craneal del ápex lordótico tras la cirugía. Esto se asoció con: • menor lordosis distal L4-S1, • y mayor dolor lumbar residual a largo plazo. Biomecánicamente, esto probablemente refleja la dificultad técnica de restaurar adecuadamente la lordosis caudal, especialmente en construcciones largas hasta pelvis. Otro aspecto especialmente interesante es el análisis del punto de inflexión. Los pacientes con un punto de inflexión preoperatorio fuera de T12/L1 presentaron más complicaciones espinopélvicas, sugiriendo que determinados patrones morfológicos podrían identificar pacientes con mayor vulnerabilidad mecánica. Paradójicamente, un punto de inflexión postoperatorio en T12/L1 se asoció con mayor PJK radiográfica. Esto probablemente refleja fenómenos compensatorios complejos y pone de manifiesto que “normalizar” parámetros anatómicos no siempre equivale a restaurar un equilibrio biomecánico fisiológico. Entre las limitaciones destacan su diseño retrospectivo, heterogeneidad quirúrgica, ausencia de análisis dinámico, y posible variabilidad interobservador en la determinación del ápex y punto de inflexión.