LA AUMENTACIÓN LIGAMENTOSA POSTERIOR SE ASOCIA CON MENOR INCIDENCIA DE CIFOSIS JUNCIONAL PROXIMAL Y FALLA EN CIRUGÍA DE DEFORMIDAD ESPINAL DEL ADULTO: REVISIÓN SISTEMÁTICA Y META-ANÁLISIS DE 1333 PACIENTES

Texakalidis P, Matsoukas S, Krushelnytskyy M, Swong K, El Tecle N, Koski TR, Dahdaleh NS
Spine (Phila Pa 1976). 2025 Jul; 50(13): 932-939. doi: 10.1097/BRS.0000000000005299. PMID: 39973129

Resumen

Diseño del estudio: Revisión sistemática y meta-análisis.

Objetivo: Evaluar el impacto de la aumentación ligamentosa posterior (PLA) sobre la cifosis de la unión proximal (PJK) y el fallo proximal (PJF) en cirugía de deformidad espinal del adulto (ASD).

Antecedentes: La cirugía de deformidad espinal del adulto frecuentemente se complica con PJK y PJF, con tasas reportadas que oscilan entre el 17 % y el 61,7 %. Técnicas como PLA, que implican tensado en el proceso espinoso o sublaminar en la vértebra instrumentada superior (UIV) +1 o +2, han sido investigadas como métodos potenciales para mitigar estas complicaciones.

Materiales y métodos: Se realizó una revisión sistemática de la literatura y un meta-análisis según las directrices PRISMA. La mayoría de los estudios definieron PJK como un incremento ≥10° o ≥20° en el ángulo de Cobb sagital de UIV a UIV+2 comparado con las mediciones preoperatorias. PJF fue definida como PJK que requiere cirugía de revisión.

Resultados: Se incluyeron ocho estudios comparativos con 1333 pacientes (PLA: 579; sin PLA: 754). La edad media osciló entre 55 y 68,6 años en los estudios, con un seguimiento medio de 17,6 a 31,2 meses. No hubo diferencias significativas entre los grupos PLA y sin PLA en cuanto a edad (MD: 2,53; IC 95 %: -0,28 a 5,34, I²: 64,8 %), IMC (MD: 1,03; IC 95 %: -0,87 a 2,93, I²: 69 %), o eje vertical sagital (SVA) preoperatorio (MD: 3,92; IC 95 %: -1,90 a 9,75, I²: 73,1 %) y postoperatorio (MD: -1,54; IC 95 %: -4,10 a 1,01, I²: 56,2 %). Sin embargo, el grupo con PLA mostró probabilidades significativamente menores de desarrollar PJK comparado con el grupo sin PLA (PLA: 25,8 %; sin PLA: 28,8 %; OR: 0,54; IC 95 %: 0,34-0,85, I²: 37,4 %). Además, PLA se asoció con probabilidades significativamente menores de PJF (PLA: 3,3 %; sin PLA: 12,3 %; OR: 0,23; IC 95 %: 0,12-0,47, I²: 17,9 %).

Conclusiones: PLA en cirugía de deformidad espinal del adulto se asocia con odds reducidas de desarrollar PJK y PJF en un periodo de seguimiento de 17,6 a 31,2 meses.

Resultado

En los 1333 pacientes estudiados, los sujetos que recibieron PLA en su cirugía de deformidad del adulto mostraron una reducción significativa en la incidencia de cifosis juncional proximal: aproximadamente un 25,8 % desarrollaron PJK tras PLA frente a 28,8 % sin PLA, una diferencia modesta pero estadísticamente significativa (OR 0,54). Respecto a la falla juncional proximal, la diferencia fue notable: solo el 3,3 % en el grupo con PLA versus 12,3 % en el grupo sin PLA experimentaron PJF (OR 0,23). Estos resultados se mantuvieron en estudios cuyo seguimiento osciló entre 17,6 y 31,2 meses, y persistieron tras ajustar por factores como edad, IMC o alineación sagital pre-y postoperatoria, que no presentaron diferencias significativas entre ambos grupos al inicio.

Relevancia Clínica

Para quienes realizan cirugías de deformidad espinal en adultos, además de tener en cuenta todas las medidas mencionadas en el resumen anterior, este estudio sugiere que incorporar aumentación ligamentosa posterior al nivel de la vértebra instrumentada superior +1 o +2 podría reducir de forma importante el riesgo de complicaciones mecánicas tempranas como PJK y PJF. Aunque la reducción de PJK no es enorme, la reducción de PJF sí lo es, lo que puede traducirse en menos reintervenciones, menos dolor, mejores resultados funcionales y ahorro de recursos. Estas conclusiones animan a que la PLA se considere seriamente en pacientes con riesgo elevado, como aquellos con fusiones largas, bajo BMD, o donde la unión proximal se espera que sufra altas tensiones.

Comentario

Este meta-análisis aporta evidencia fuerte de que la técnica de aumentación ligamentosa posterior puede ser eficaz para disminuir complicaciones mecánicas significativas tras la corrección de deformidad espinal en pacientes adultos. Lo novedoso es que se cuantifica el beneficio en términos de reducción de la PJK y la PJF, con datos empíricos de más de mil pacientes, y que no parece aumentar los factores demográficos de riesgo como edad, IMC o desalineaciones verticales sagitales preoperatorios. Además, ofrece una ventana temporal relevante (hasta 2,5 años de seguimiento) para evaluar estas complicaciones, lo que ayuda a los clínicos a valorar si adoptar PLA como parte estándar de la planificación quirúrgica.