Espondilodiscitis tras corporectomía y artrodesis cervical
Autores
Talavera Buedo, Gloria González García, Ángel Antonio Del Rosal Velasquez, Miranda
Centros de trabajo
Hospital Universitario La Paz, Madrid
Mujer de 60 años intervenida en dos ocasiones de mielopatía cervical con descompresión anterior y artrodesis circunferencial C2-T1 (Fig. 1). Tras la última intervención adquiere una neumonía que requiere intubación y traqueostomía, con buena evolución. Diez meses después comienza con fiebre y dolor torácico.
Fiebre. Dolor torácico y neurálgico intercostal.
Análisis de sangre: VSG 93. Espirometría: patrón restrictivo. Resonancia magnética: cifosis cervicotorácica con ápex T1-T2 secundaria a discitis que destruye de manera casi total el cuerpo de ambas vértebras (Fig. 2).
Espondilodiscitis postquirúrgica T1-T2.
Previa neumonectomía atípica derecha, se realiza abordaje posterior, retirando los tornillos pediculares de T1 y colocando nuevos tornillos en T3, T4 y T5 bilateralmente y conectando las barras torácicas con instrumentación cervical previa. En el mismo acto se realiza abordaje anterior izquierdo, retirando la placa cervical y, confirmada la integración de la malla de Moss, se deja in situ (Figs. 3 y 4). Se rellena el defecto con matriz ósea desmineralizada.
La paciente evolucionó favorablemente con antibioterapia, realizando rehabilitación durante el ingreso. En controles posteriores se mostró asintomática y sin secuelas cumpliendo antibioterapia oral y controles analíticos normales.
La discectomía más fusión con placa vía anterior es uno de los procedimientos más comunes en cirugía cervical, por lo que, aun con bajas tasas de infección (0, 1-1, 6%) ocurre en un número no desdeñable de pacientes. La mayoría aparecen por contaminación de la herida quirúrgica, pero también se puede asociar a perforación esofágica o faríngea, divertículo de Zenker, migración del implante o diseminación hematógena (1). Las infecciones piógenas, cuya incidencia ha aumentado un 150% en países europeos en los últimos años (2), suelen afectar al cuerpo vertebral por su gran vascularización, afectando a los elementos posteriores en el 5% de los casos. Existen guías clínicas para el tratamiento médico de la espondilodiscitis (IDSA 2015), no así clara evidencia sobre la indicación quirúrgica. Se ha propuesto una clasificación basada en la destrucción ósea, inestabilidad del segmento (hasta 1/3 de los pacientes), presencia de absceso epidural y estado neurológico para orientarnos en el tratamiento (3). La disfagia autolimitada es una complicación común durante el postoperatorio. Su aparición tardía debe ser estudiada para descartar espondilodiscitis asociada a absceso prevertebral (4). Sobre las complicaciones, el 76,79% de los pacientes con déficit neurológico recuperan tras la cirugía. El 10,80% de los pacientes desarrolla dolor crónico y la mortalidad alrededor del 5% (3).
1. Christiano LD, Goldstein IM. Late prevertebral abscess after anterior cervical fusion. Spine (Phila Pa 1976). 2011 May 20; 36(12): E798-802.
2. Stangenberg M, Mohme M, Mende KC, Thiesen DM, Krätzig T, Schoof B, Eicker SO, Dreimann M. Impact of the localization on disease course and clinical management in spondylodiscitis. Int J Infect Dis. 2020 Oct; 99: 122-130.
3. Pola E, Autore G, Formica VM, Pambianco V, Colangelo D, Cauda R, Fantoni M. New classification for the treatment of pyogenic spondylodiscitis: validation study on a population of 250 patients with a follow-up of 2 years. Eur Spine J. 2017 Oct; 26(Suppl 4): 479-488.
4. Shah JK, Romanelli F, Yang J, Rao N, Gerling MC. Esophagopharyngeal perforation and prevertebral abscess after anterior cervical discectomy and fusion: a case report. J Spine Surg. 2021 Jun; 7(2): 225-232.

