Discectomía endoscópica y fijación percutánea en paciente frágil con espondilodiscitis infecciosa e inestabilidad vertebral
Autores
Alfonso Olmos-García, Matías Olías Ortiz, Laura Saiz Modol, Conrado Cabrera López, Marta
Centros de trabajo
Clínica Universidad de Navarra
Varón de 81 años, 105 kg, traqueostomía por cáncer de laringe en 2010. Tras un viaje presentó un cuadro autolimitado de malestar general y febrícula. 72 horas después comienza con dolor lumbar no irradiado que progresivamente aumenta de intensidad hasta hacerse incapacitante. Le realizan una analítica con aumento de parámetros inflamatorios y aislamiento en hemocultivos y urocultivo de Escherichia coli, por lo que ingresa en otro centro para tratamiento antibiótico con diagnóstico de sepsis de origen urinario. Le realizan una infiltración facetaria lumbar sin mejoría. Acude a nuestro centro porque el dolor lumbar ha aumentado en intensidad, obligándole a estar encamado todo el día.
Encamado por el dolor. Balance muscular completo. Reflejos rotuliano y aquíleo presentes y simétricos. Dolor intenso a la espinopresión lumbar alta y a cualquier tipo de movilización.
Analítica con elevación de parámetros inflamatorios. RM lumbar (Fig. 1) inflamación en platillos de L1-L2 con hiperintensidad del disco y realce tras contraste. Absceso de psoas bilateral.
Espondilodiscitis infecciosa L1-L2.
Se realiza cirugía endoscópica para limpieza discal L1-L2 (Fig. 2) y obtención de muestras siendo el cultivo positivo para Escherichia coli. Iniciamos tratamiento antibiótico intravenoso. Se realiza drenaje guiado por ecografía del absceso en psoas-iliaco izquierdo. El derecho se resolvió conservadoramente.
Presenta mejoría analítica y parcial del dolor lumbar, por lo que se decide realizar nueva limpieza discal endoscópica y fijación percutánea T10-L5 (Fig. 3). Los cultivos intraoperatorios resultan negativos. El dolor lumbar desaparece, se da el alta tras 6 semanas de tratamiento antibiótico y es capaz de deambular. La RM de control a 2 meses muestra mejoría notable.
La espondilodiscitis espontánea es infrecuente y su incidencia está en aumento debido al envejecimiento de la población y su comorbilidad (1). El diagnóstico puede suponer un reto y requiere de un alto índice de sospecha. La mayoría de pacientes son tratados con regímenes largos de antibiótico, siendo necesaria la cirugía en casos de infección refractaria, déficit neurológico o inestabilidad (2, 4). El desbridamiento endoscópico tiene una alta tasa de éxito y, en combinación con el tratamiento antibiótico, disminuye la duración del cuadro y el riesgo quirúrgico para el paciente frágil (3-5). Aunque el proceso infeccioso se resolvió, fue necesario realizar una fijación vertebral para mejorar la estabilidad lumbar, que se realizó de forma percutánea ya que es menos invasivo y disminuye la estancia hospitalaria con un resultado funcional óptimo (5).
1. Nickerson EK, Sinha R. Vertebral osteomyelitis in adults: an update. Br Med Bull. 2016; 117(1): 121-38.
2. Lener S, Hartmann S, Barbagallo GMV, Certo F, Thomé C, Tschugg A. Management of spinal infection: a review of the literature. Acta Neurochir (Wien). 2018; 160(3): 487-96.
3. Duan K, Qin Y, Ye J et al. Percutaneous endoscopic debridement with percutaneous pedicle screw fixation for lumbar pyogenic spondylodiscitis: a preliminary study. Int Orthop. 2020; 44(3): 495-502.
4. Abreu PGP, Lourenço JA, Romero C et al. Endoscopic treatment of spondylodiscitis: systematic review. Eur Spine J. 2022; 31(7): 1765-1774.
5. Lin CY, Chang CC, Chen YJ et al. New Strategy for Minimally Invasive Endoscopic Surgery to Treat Infectious Spondylodiscitis in the Thoracolumbar Spine. Pain Physician. 2019; 22(3): 281-293.

