Quiste artrosinovial como causa de síndrome de cauda equina
Autores
Gómez Ruiz, Victoria Gil Martínez, Adriana Martín Hernández, Alba Moya Martínez, Marina
Centros de trabajo
Hospital Universitario de Salamanca. España
Paciente de 73 años con lumbalgia mecánica de una semana de evolución; refractaria a AINEs, pérdida de fuerza en MID, claudicación para la marcha, que en las últimas 24 horas evoluciona a persistencia del dolor y paresia del tobillo, pie derechos y anestesia en zona perineal.
• No apofisalgia.
• Lasegue y Bragard bilaterales negativos.
• Fuerza MID: L2 5/5, L3 5/5, L4 3/5, L5 0/5, S1 0/5.
• Fuerza MII: 5/5 en todos los territorios.
• Anestesia en silla de montar.
• ROT aquíleo derecho abolido e hiperreflexia rotuliana bilateral.
• Retención urinaria.
• Rx lumbar: leve discopatía con osteofitos múltiples.
• RMN urgente: anterolistesis grado 1 L4-L5 y lesión quística hiperintensa en T2 y STIR; e hipointensa en T1, extradural sugerente de quiste sinovial que condicionan estenosis significativa del canal.
Síndrome de cauda equina secundario a quiste artrosinovial dependiente de la faceta L4-L5 derecha.
Se realiza descompresión urgente central del segmento L4-L5 y extirpación del quiste artrosinovial derecho, liberación radicular L4 y L5 bilateral y S1 derecha, y fusión posterolateral L4-L5 debido a inestabilidad en dicho nivel.
En el postoperatorio se evidencia mejoría de la fuerza para la flexoextensión del tobillo derecho y dedos, pasando de 0/5 a 3/5, desaparición de la anestesia en silla de montar y recuperación de la función del esfínter vesical.
El síndrome de cauda equina es una entidad poco frecuente, que supone una urgencia quirúrgica, siendo su etiología más frecuente hernia discal. Se debe a la compresión de raíces nerviosas a nivel de la cola de caballo; para cuyo diagnóstico deben estar presentes uno o más de los siguientes síntomas: alteración esfinteriana, hipoestesia en silla de montar, disfunción sexual o déficit motor, sensitivo y/o de reflejos osteotendinosos en MMII (1, 2, 3).
Los quistes artrosinoviales, aunque poco frecuentes, pueden causar compresión a nivel de la cola de caballo. Parecen ser secundarias a cambios degenerativos en las articulaciones facetarias (4, 5), con herniación del tejido sinovial (6). La localización más frecuente es lumbar (especialmente L4-L5), siendo la clínica más habitual la radiculopatía y el dolor lumbar (4, 5, 6). El diagnóstico se basa en la RMN (lesiones hipointensas en T1 e hiperintesas en T2). En caso de síntomas compresivos el manejo es quirúrgico: abordaje posterior con descompresión y extracción del quiste con o sin fusión posterior; esta última reservada a la presencia de inestabilidad asociada (4, 5).
1. Gibbons KJ, Soloniuk DS, Razack N. Neurological injury and patterns of sacral fractures. J Neurosurg. 1990 Jun; 72 (6): 889-93.
2. LoRusso S. Disorders of the Cauda Equina. Continuum (Minneap Minn). 2021 Feb 1; 27 (1): 205-224.
3. Ma B, Wu H, Jia LS, Yuan W, Shi GD, Shi JG. Cauda equina syndrome: a review of clinical progress. Chin Med J (Engl). 2009 May 20; 122 (10): 1214-22.
4. Benato A, Menna G, Rapisarda A, Filippo María Polli, D’Ercole M, Izzo A, et al. Decompression with or without Fusion for Lumbar Synovial Cysts–A Systematic Review and Meta-Analysis. Journal of Clinical Medicine. 2023 Apr 3; 12 (7): 2664-4.
5. Ramhmdani S, Ishida W, Perdomo-Pantoja A, Witham TF, Lo SFL, Bydon A. Synovial Cyst as a Marker for Lumbar Instability: A Systematic Review and Meta-Analysis. World Neurosurgery. 2019 Feb 1; 122: e1059-68.
6. Tb B, MacCarter Dk, Mi G, Co S. Clinical manifestations of synovial cysts. PubMed. 1980 Aug 1; 133 (2): 99-104.

