Déficit neurológico por hematoma retroperitoneal: una complicación inesperada tras fijación lumbar

Autores

Ramos Gómez, Patricia; Ramos del Ama, Jorge; Collado Gosálvez, Alicia

Centros de trabajo

Hospital Universitario Clínico San Carlos, Madrid

  • ANAMNESIS

Mujer de 77 años con fijación cementada L2-L5 por fracturas en L3 y L4 atraumáticas, que comienza 1 mes después con clínica de déficit de fuerza y parestesias en miembro inferior izquierdo.
AP: FA anticoagulada.

  • EXAMEN FÍSICO

• Fuerza 4/5 flexión cadera, extensión rodilla y dorsiflexión pie izquierdo.
• Sensibilidad 1/2 territorio L4, L5, S1 pierna izquierda.
• ROT rotuliano izquierdo ausente.

  • PRUEBAS COMPLEMENTARIAS

AngioTAC: Colección de alta atenuación bilobulada en músculo psoas izquierdo con extensión a grasa retroperitoneal de 9,6 x 7,3 cm (AP x T), sin sangrado activo (Fig. 1).

  • DIAGNÓSTICO

Hematoma retroperitoneal postquirúrgico psoas izquierdo.

  • TRATAMIENTO

Drenaje quirúrgico por vía lateral directa. Bajo monitorización neurofisiológica, se accede al espacio retroperitoneal, se coloca el separador y se abre el psoas, encontrando abundante contenido hemático. Se realiza el drenaje y lavado del hematoma, observándose mejoría de los parámetros intraoperatorios (Fig. 2).

  • EVOLUCIÓN

Al inicio de la intervención se observa baja amplitud de los PESS de los nervios femorocutáneo, genitofemoral, ilioinguinal y safeno izquierdos, con incremento al finalizar la monitorización tras la evacuación del hematoma. Asimismo, se aprecia aumento de los PEM y CMAP en los músculos aductor largo, vasto medial y vasto lateral izquierdos, previamente casi ausentes en el registro basal (Fig. 3). Se realiza RM de control al mes y medio, observándose resolución del hematoma prácticamente completa (Fig. 4).
Actualmente, la paciente presenta mejoría progresiva, con resolución gradual de la sintomatología motora y parestesias, y continúa en seguimiento por rehabilitación y traumatología.

  • DISCUSIÓN

A pesar de la baja frecuencia de los hematomas posoperatorios (<1%), su potencial gravedad exige vigilancia estrecha (1). Aunque en muchos casos no se identifica una causa directa, se proponen mecanismos como microlesiones musculares o vasculares, tracción quirúrgica excesiva o uso de anticoagulantes (2). Factores como anticoagulación, tiempos quirúrgicos prolongados y mayor sangrado intraoperatorio aumentan el riesgo de reintervención. Una hemostasia cuidadosa o el drenaje posquirúrgico contribuyen a disminuir su incidencia (1). La RM y el TAC son fundamentales para el diagnóstico (3, 4). El tratamiento debe individualizarse, siendo preferible el conservador cuando es viable; en casos con compromiso neurovascular o expansión del hematoma se valora intervención endovascular o cirugía abierta, esta última ante sangrado masivo o lesiones vasculares complejas (3). En este caso, por la localización del hematoma y el déficit neurológico, se realizó drenaje quirúrgico, con mejoría radicular intraoperatoria y reducción posterior del hematoma.

  • BIBLIOGRAFÍA

1. Park JH, Li G, Kim M. Incidence and Risk Factors of Postoperative Hematoma Requiring Reoperation in Single-Level Lumbar Fusion Surgery. Spine. 2017; 42(6).
2. Zhao HH, Guo YF, Zhang SB, Shahi H, Xu HW, Yu B, Gu HD, Wang SJ, Hu T, Wu DS. Spontaneous psoas hematoma following posterior lumbar fusion surgery: a mini literature review. BMC Musculoskelet Disord. 2020; 21(1): 347.
3. Chan YC, Morales JP, Reidy JF, Taylor PR. Management of spontaneous and iatrogenic retroperitoneal haemorrhage: conservative management, endovascular intervention or open surgery? J Vasc Surg. 2020; 72(4): 1120-1128.
4. Deng B, Hong HN, Feng XB, Hong ZH, Cai GP, Hong D. Psoas hematoma as a rare complication of posterior lumbar interbody fusion: a case report. Spine J. 2020; 20(5): 762-765.