COMPARACIÓN DE LOS RESULTADOS CLÍNICOS Y RADIOLÓGICOS ENTRE TORNILLOS NO CEMENTADOS Y TORNILLOS AUMENTADOS CON CEMENTO EN LA FIJACIÓN HÍBRIDA CORTA DE FRACTURAS VERTEBRALES OSTEOPORÓTICAS INESTABLES

Josef Vcelak, Adam Kral, Lucie Sedova, Jan Lesenky, Ondrej Seda
Journal of Clinical Medicine. 2026; 15: 1414. DOI: 10.3390/jcm15041414

Resumen

Objetivo: Este estudio tuvo como objetivo comparar los resultados clínicos y radiológicos del tratamiento de fracturas vertebrales osteoporóticas inestables mediante fijación híbrida utilizando tornillos transpediculares no cementados (Grupo A) frente a tornillos aumentados con cemento de polimetilmetacrilato (PMMA) (Grupo B). Métodos: Estudio retrospectivo comparativo de 55 pacientes tratados entre enero de 2017 y marzo de 2024. El Grupo A incluyó 35 pacientes (edad media 71,22 ± 6,12 años); el Grupo B incluyó 20 pacientes (edad media 72,9 ± 7,75 años). Los resultados clínicos se compararon preoperatoriamente, a las 6 semanas y al año de la cirugía. Para la evaluación clínica se utilizaron el Oswestry Disability Index (ODI) y la escala Visual Analog Scale (VAS) para dolor lumbar. La restauración del perfil sagital espinal se evaluó mediante el ángulo sagital de Cobb y la altura del cuerpo vertebral fracturado. Resultados: Ambos grupos mostraron mejoría clínica significativa en las puntuaciones ODI y VAS a las 6 semanas y al año postoperatorio (p < 0,001), sin diferencias significativas entre grupos. El ODI cambió desde un valor preoperatorio de 75,07 ± 21,13 a 50,72 ± 17,7 a las 6 semanas y a 28,83 ± 20,9 al año postoperatorio en el Grupo A. En el Grupo B, el ODI preoperatorio de 66,8 ± 14,56 cambió a 47,00 ± 11,72 a las 6 semanas y a 19,8 ± 9,15 al año postoperatorio. La VAS disminuyó de 7,55 ± 1,43 preoperatoriamente a 3,50 ± 1,17 a las 6 semanas y a 1,52 ± 1,18 al año postoperatorio en el Grupo A, y de 7,53 ± 1,39 preoperatoriamente a 2,53 ± 1,02 a las 6 semanas y a 1,52 ± 1,18 al año postoperatorio en el Grupo B. En el Grupo A, los valores preoperatorios del ángulo de Cobb de 11,01 ± 13,85 mejoraron a 7,33 ± 16,17 a las 6 semanas, con pérdida posterior hasta 12,96 ± 14,75 grados al año postoperatorio. En el Grupo B, los valores preoperatorios fueron 11,44 ± 17,84, corregidos a 5,16 ± 8,33 a las 6 semanas y a 7,37 ± 9,28 grados al año postoperatorio. Conclusiones: Se obtuvieron buenos resultados clínicos en ambos grupos evaluados utilizando tornillos no cementados o aumentados con cemento, sin diferencias estadísticamente significativas. Se observaron diferencias en la evaluación radiológica de la corrección del perfil sagital. Aunque ambos grupos mostraron mejoría radiológica inicial, el grupo de tornillos no cementados presentó una pérdida de corrección estadísticamente significativa en el seguimiento al año.

Resultado

• Ambos grupos mejoraron significativamente en: · dolor lumbar (VAS), · y discapacidad funcional (ODI). • No hubo diferencias clínicas significativas entre: · tornillos cementados, · y no cementados. • Los tornillos aumentados con PMMA mostraron: · mejor mantenimiento de la corrección sagital, · menor pérdida de reducción, · y menor progresión cifótica al año. • La pérdida de corrección fue significativamente mayor en el grupo no cementado: · Cobb final 12,96° vs 7,37°. • El aflojamiento o migración de tornillos apareció en: · 32% del grupo no cementado, · frente a 5% del grupo cementado. • Las tasas de fuga de cemento fueron similares: · 37% grupo no cementado, · 40% grupo cementado. • Las fracturas adyacentes aparecieron con frecuencia similar en ambos grupos.

Relevancia Clínica

Este trabajo compara dos estrategias habituales en el tratamiento de fracturas vertebrales osteoporóticas inestables la fijación híbrida convencional, frente a fijación híbrida con augmentación de tornillos. El estudio sugiere que la augmentación con PMMA no mejora de forma relevante el resultado clínico percibido por el paciente, pero sí proporciona mayor estabilidad mecánica, mejor mantenimiento de la corrección sagital, y menor aflojamiento del implante. Los datos son especialmente útiles en pacientes añosos, con osteoporosis severa, o alto riesgo de fallo mecánico. También resulta interesante que la aumentación no incrementó claramente las complicaciones clínicas relacionadas con fuga de cemento.

Comentario

Este artículo aborda un problema frecuente en cirugía de columna osteoporótica, ¿cómo mejorar la estabilidad de las fijaciones cortas en hueso de mala calidad? Los resultados muestran que ambos métodos consiguen buena mejoría clínica, con reducciones importantes de ODI y VAS durante el seguimiento. Sin embargo, radiológicamente sí aparecen diferencias relevantes. El hallazgo principal es que los tornillos cementados mantienen mejor la altura vertebral, la corrección cifótica, y la alineación sagital. En cambio, el grupo no cementado presentó una tasa relativamente alta de signos de aflojamiento o “windshield-wiper effect”, observados en aproximadamente un tercio de los pacientes. Aun así, pocas situaciones requirieron revisión quirúrgica, lo que explica probablemente la ausencia de diferencias clínicas significativas entre grupos. Otro aspecto interesante es que la augmentación no incrementó claramente la tasa global de fuga de cemento respecto a la vertebroplastia convencional. La mayoría de fugas fueron asintomáticas, y hallazgos radiológicos incidentales. El estudio también muestra que las fracturas adyacentes continúan siendo un problema relevante independientemente del tipo de tornillo utilizado. Entre las limitaciones destacan diseño retrospectivo, número limitado de pacientes, seguimiento relativamente corto, y ausencia de randomización. En conjunto, el trabajo apoya el uso de aumentación con PMMA cuando el objetivo prioritario es maximizar la estabilidad mecánica y mantener la corrección radiológica en fracturas osteoporóticas inestables.