Un tumor inoperable… ¿O no?
Autores
Sáez Mas, Nuria1; Andreu Safont, Joan2; Martín Benlloch, J.Antonio1
Centros de trabajo
1Hospital Universitario Doctor Peset Aleixandre, Valencia; 2Hospital de Manises, Valencia
Varón de 56 años que acude a Urgencias por dolor lumbar derecho de 3 semanas de evolución, acompañado de sudoración y pérdida de peso.
Dolor a la palpación de musculatura paravertebral lumbar derecha, con puño percusión positiva. Niega fiebre y no presenta déficits motores ni sensitivos.
Dado el síndrome constitucional se realiza un TC abdominopélvico, objetivándose una masa retroperitoneal anteroderecha entre L2-L3 de 5x2x6 cm, sin áreas necróticas ni abscesos. En la RM se observan un aumento de partes blandas pseudotumoral con realce de unos 10×5 cm entre somas L2-L3, psoas y partes blandas paravertebrales, que se encuentra en contacto con la aorta abdominal. Se realiza BAG percutánea, encontrando hallazgos compatibles con sarcoma retroperitoneal subtipo miofibroblástico inflamatorio. En el comité de tumores se decide inicio de corticoterapia y nueva biopsia para confirmar diagnóstico y valorar opciones terapéuticas, dado que, de confirmarse, se trataría un tumor de mal pronóstico e inoperable por localización. Tras descartar infección tuberculosa y confirmar hallazgos similares a los de la primera biopsia, el paciente es trasladado a un hospital de crónicos para rehabilitación y manejo paliativo. Durante su estancia presenta empeoramiento clínico y aumento del dolor. Un nuevo TC y RM evidencian osteólisis cortical de L2-L3 con acuñamiento severo e intenso realce discal, hallazgos compatibles con espondilodiscitis. Una nueva biopsia L2-L3 resulta positiva a S. aureus.
Masa pseudotumoral inflamatoria secundaria a espondilodiscitis subaguda por S. aureus.
Se realiza cirugía en dos tiempos: en primer lugar una limpieza quirúrgica, corporectomía subtotal L3 y prótesis expansiva; en un segundo tiempo, fijación posterior percutánea L2-L4.
Tras la cirugía, presenta clara mejoría clínica y radiológica, con desaparición casi completa de las masas pseudotumorales a los 2 meses tras la cirugía. A los 2 años y medio permanece sin signos de enfermedad.
Algunas espondilodiscitis suponen un reto diagnóstico por su sintomatología larvada e inespecífica, generando un amplio diagnóstico diferencial. La intensa reacción inflamatoria y el aumento de partes blandas pueden simular cuadros pseudotumorales y retrasar el diagnóstico. Por ello, las pruebas de imagen junto al estudio histológico y la alta sospecha clínica, son fundamentales para un diagnóstico temprano.
1. Márquez Sánchez P. Espondilodiscitis. Radiologia. 1 de abril de 2016; 58: 50-9.
2. Vázquez Rodríguez TR, Atanes Sandoval AD. Patogenia de las espondilodiscitis. Semin Fund Esp Reumatol. 1 de enero de 2007; 8(1): 10-4.
3. Roa-Cáceres C, Roa-Cáceres M. Tumor Miofibroblástico Inflamatorio. Caso clínico y estado del arte. ARS MEDICA Revista de Ciencias Médicas. 31 de julio de 2025; 50(3): 59-63.
4. Dehner LP. The enigmatic inflammatory pseudotumours: the current state of our understanding, or misunderstanding. The Journal of Pathology. 2000; 192(3): 277-9.

