Las consecuencias de una fractura vertebral inadvertida
Autores
Bañuelos Díaz, Alejandro Valle López, Sergio
Espinel Riol, Alberto Almena Rodríguez, Pablo
Centros de trabajo
Hospital Universitario Río Hortega, Valladolid. España
Varón de 68 años (antecedente personal, parkinson) acude en enero de 2017 a urgencias por dolor lumbar que irradia por cara antero-medial del muslo (L2-L3), tipo quemazón, 10 días de evolución, sin traumatismo previo. Exploración: parestesias en muslo derecho y una discreta atrofia muscular. Resto sin interés. Se realiza radiografía: discopatía L5-S1 sin fracturas vertebrales agudas. Se etiqueta de lumbociatalgia derecha y recibe el alta. En mayo de 2017 es remitido desde Atención Primaria por presentar dolor lumbar que no mejora con medicación oral y deformidad sagital/coronal rápidamente progresiva.
Pérdida del balance sagital y coronal, dolor moderado en ambos muslos de tipo neuropático, además dolor intenso en la zona dorsolumbar y dificultad para la marcha. Integridad neurológica.
Se realiza radiología simple presentando fractura de L2, que revisando la radiografía previa ya se apreciaba (Fig. 1). Por ello se solicita TAC (Fig. 2) observándose fractura estallido de L2 con desplazamiento del muro posterior condicionando estenosis severa del canal. Además, se solicita una telerradiografía de columna donde observamos un severo disbalance coronal y sagital.
Disbalance coronal y sagital post-fractura vertebral osteoporótica.
Ante la falta de mejoría con tratamiento conservador y la progresión de la deformidad, se ofrece opción quirúrgica. En octubre de 2017 se interviene quirúrgicamente procediéndose a la vertebrectomía subtotal de L2, colocación de malla de Moss intervertebral y artrodesis T10-L5 con tornillos cementados por vía posterior única (Fig. 3).
El postoperatorio cursa sin complicaciones y refiere gran mejoría de la deambulación y desaparición del dolor, aunque persiste cierto desequilibrio coronal (4 cm derecha) que no ha empeorado en las sucesivas revisiones hasta hoy (Fig. 4).
Las fracturas vertebrales por fragilidad son frecuentes y en ocasiones pueden pasar desapercibidas, ocasionando secuelas importantes si no se realiza tratamiento adecuado. Frecuentemente son asintomáticas, sin embargo, en los casos sintomáticos el dolor es la clínica más frecuente, pudiendo generar deformidades progresivas en los casos más severos que precisen de tratamiento quirúrgico, generando en estos pacientes frágiles una alta tasa de complicaciones (hasta el 75%) (1). La clasificación AO/TLICS nos sirve de guía para la decisión de tratamiento, siendo la más recomendable por su simplicidad y correlación interobservador (2). En cuanto a las escoliosis secundarias del adulto, la más frecuente es la degenerativa secundaria o Tipo 3, estando la 3b frecuentemente en relación con la osteoporosis combinada con artritis asimétrica y/o fracturas vertebrales (3).
1. An Z, Zhu Y, Wang G, Wei H, Dong L. Is the Thoracolumbar AOSpine Injury Score superior to the Thoracolumbar Injury Classification and Severity Score for guiding the treatment strategy of thoracolumbar spine injuries? World Neurosurg [Internet]. 2020; 137: e493-8. Disponible en: http://dx.doi.org/10.1016/j.wneu.2020.02.013.
2. Prost S, Pesenti S, Fuentes S, Tropiano P, Blondel B. Treatment of osteoporotic vertebral fractures. Orthop Traumatol Surg Res [Internet]. 2020; 107(1S): 102779. Disponible en: http://dx.doi.org/10.1016/j. otsr.2020.102779.
3. Ohara Y, Hara T, Abe E. How to treat osteoporotic vertebral fracture? No Shinkei Geka [Internet]. 2021; 49(6): 1286-97. Disponible en: http://dx.doi.org/10.11477/mf.1436204514.
4. Chan AK, Lau D, Osorio JA, Yue JK, Berven SH, Burch S, et al. Asymmetric pedicle subtraction osteotomy for adult spinal deformity with coronal imbalance: Complications, radiographic and surgical outcomes. Oper Neurosurg (Hagerstown) [Internet]. 2020; 18(2): 209-16. Disponible en: http://dx.doi.org/10.1093/ons/opz106.
5. Lau D, Haddad AF, Deviren V, Ames CP. Asymmetrical pedicle subtraction osteotomy for correction of concurrent sagittal-coronal imbalance in adult spinal deformity: a comparative analysis. J Neurosurg Spine [Internet]. 2020; 33(6): 822-9. Disponible en: http://dx.doi.org/10.3171/2020. 5. SPINE20445.
6. Wáng YXJ, Diacinti D, Aparisi Gómez MP, Santiago FR, Becce F, Tagliafico AS, et al. Radiological diagnosis of prevalent osteoporotic vertebral fracture on radiographs: an interim consensus from a group of experts of the ESSR osteoporosis and metabolism.
7. Buchowski JM, Kuhns CA, Bridwell KH, Lenke LG. Surgical management of posttraumatic thoracolumbar kyphosis. Spine J [Internet]. 2007; 8(4): 666-77. Disponible en: http://dx.doi.org/10.1016/j.spinee.2007.03.006.
8. Bazzocchi A, Guglielmi G. Vertebral fracture identification. Semin Musculoskelet Radiol [Internet]. 2016; 20(4): 317-29. Disponible en: http://dx.doi.org/10.1055/s-0036-1592435.
9. Yuksel MO, Gurbuz MS, Is M, Somay H. Is the Thoracolumbar Injury Classification and Severity Score (TLICS) superior to the AO Thoracolumbar Injury Classification system for guiding the surgical management of unstable thoracolumbar burst fractures without.
10. Aebi M. The adult scoliosis. Eur Spine J [Internet]. 2005; 14(10): 925-48. Disponible en: http://dx.doi.org/10.1007/s00586-005-1053-9.

