Fractura inestable desapercibida en paciente anquilótico: papel de la fijación percutánea cementada en el paciente anciano

Autores

Manrique Cuevas, Diego Garralda del Villar, María Apellániz Antón, Juan Rodríguez Palomo, David

Centros de trabajo

Hospital Universitario de Navarra

  • ANAMNESIS

Varón de 85 años que acude a urgencias por lumbalgia mecánica tras traumatismo trivial. Inicialmente en las radiografías de urgencias no se describe patología ósea aguda ni anquilosis vertebral, por lo que se decidió ingreso a cargo de medicina interna para control analgésico y filiar causa. Dado el mal control del dolor se solicita, ocho días más tarde, una RM donde se objetiva: “fractura aguda metabólica de T12”, tipo A1 según la AO. Por lo que se decide realizar una interconsulta a traumatología. Tras revisar las radiografías de urgencias se objetiva aplastamiento de T12 en columna anquilosada, por lo que se solicita una TAC que describe “fractura-distracción del segmento T11-T12, con vacío en el cuerpo de T12 y afectación de elementos posteriores de T11 y T12 con probable afectación del complejo ligamentario posterior osificado”, tipo B2. Finalmente, se decide estabilización de la fractura, 10 días más tarde, mediante instrumentación percutánea con tornillos cementados en T10, T11-L1, L2 junto a vertebroplastia de T12. Presentamos el caso de un paciente con anquilosis vertebral que tras traumatismo banal presenta una fractura vertebral inestable infradiagnosticada radiográficamente en urgencias. Una semana más tarde, mediante RM se menciona la misma. Sin embargo, no es hasta 9 días más tarde que se describen, con TAC, las características de inestabilidad de la fractura (vacío del cuerpo vertebral no objetivado en la RM, afectación de las tres columnas de Denis y la presencia de anquilosis multinivel) que justifican la necesidad de un tratamiento quirúrgico precoz. En nuestro paciente se decide emplear la cirugía mínimamente invasiva debido al menor daño de partes blandas en comparación con los abordajes tradicionales. En estos últimos se ha demostrado un aumento en la denervación de los músculos paravertebrales y de la presión intramuscular e isquemia (1) conllevando: una atrofia muscular, alteración de la fuerza y resistencia, mayor dolor y una recuperación más lenta (2). Por todo ello, con la cirugía MISS, los pacientes experimentan menos resultados adversos intraoperatorios y perioperatorios (3). Además, al tratarse de un hueso osteoporótico y evidenciarse en la TAC un vacío del cuerpo vertebral, la probabilidad de fracaso del montaje es alta. Por todo ello, un tratamiento y estabilización adecuado se consiguieron mediante una fijación interna rígida cementada (capaz de soportar las altas cargas que hay entre interfaz hueso-tornillo, reduciendo el riesgo de pull-out) y una vertebroplastia de T12 para evitar el colapso anterior (4, 5).

  • BIBLIOGRAFÍA

1. Styf JR, Willén J. The effects of external compression by three different retractors on pressure in the erector spine muscles during and after posterior lumbar spine surgery in humans. Spine (Phila Pa 1976). 1998 Feb 1; 23(3): 354-8.
2. Rampersaud YR, Annand N, Dekutoski MB. Use of minimally invasive surgical techniques in the management of thoracolumbar trauma: current concepts. Spine (Phila Pa 1976). 2006 May; 31(11 Suppl).
3. Park J, Ham DW, Kwon BT, Park SM, Kim HJ, Yeom JS. Minimally Invasive Spine Surgery: Techniques, Technologies, and Indications. Asian Spine J. 2020 Oct 1; 14(5): 694-701.
4. Prestat AJ, Gondim Teixeira PA, Rauch A, Loeuille D, Pretat PH, Louis M et al. First intention vertebroplasty in fractures within an ankylosed thoracolumbar spinal segment. Diagn Interv Imaging. 2021 Jul 1; 102(7-8): 421-30.
5. Hoppe S, Keel MJB. Pedicle screw augmentation in osteoporotic spine: indications, limitations and technical aspects. Eur J Trauma Emerg Surg. 2017 Feb 1; 43(1): 3-8.