Fractura inestable de C5 con lesión medular incompleta en paciente politraumatizada
Autores
Bartrina Tarrío, Andrés; Vicente García, Jesús; Luque Pérez, Rafael
Centros de trabajo
Hospital Clínico San Carlos, Madrid
Mujer de 33 años trasladada como politraumatizada tras un mecanismo no esclarecido en contexto de intoxicación etílica. Llega con Glasgow 15, estabilidad hemodinámica y respiratoria, y múltiples hematomas. Inicialmente no presenta déficit neurológico.
Durante la observación desarrolla un deterioro neurológico progresivo con debilidad compatible con nivel motor C5 en los miembros superiores, ausencia de movilidad en miembros inferiores y marcada alteración de la prensión, manteniendo preservación sacra, compatible con lesión medular incompleta.
La TC evidencia una fractura de alta energía C5-C6 con estallido del cuerpo vertebral y compromiso del muro posterior, junto con fracturas laminares bilaterales. Este patrón, característico de una lesión por estallido severa, se combina con la rotura completa del complejo ligamentoso posterior, configurando uno de los mecanismos más inestables del subaxial al coexistir inestabilidad ósea y ligamentosa. La RM confirma una estenosis crítica del canal por fragmentos retropulsados, un hematoma epidural anterior y una extensa alteración de señal medular entre C3 y C7 compatible con mielopatía traumática. La combinación del patrón morfológico, la disrupción ligamentosa y la presencia de un déficit motor incompleto corresponde a un perfil lesional de gravedad, equivalente a un puntaje SLIC de 7 puntos, lo que respalda firmemente la necesidad de intervención quirúrgica. Como lesiones asociadas se objetivan contusión pulmonar, neumotórax derecho, fracturas costales múltiples y una fractura pélvica estable tipo A.
• Fractura cervical inestable C5-C6.
• Lesión medular traumática incompleta.
• Fracturas costales múltiples con neumotórax.
• Fractura pélvica estable.
Se realiza un primer tiempo urgente por vía anterior con discectomías C4-C6, corporectomía C5, retirada de fragmentos retropulsados, descompresión del canal y evacuación del hematoma. La reconstrucción se completa mediante malla de titanio e instrumentación anterior. En un segundo tiempo se añade fijación posterior C4-C6 mediante tornillos a masas laterales, barras e injerto, logrando estabilización circunferencial. El neumotórax se trata con drenaje torácico; las fracturas costales mediante analgesia y fisioterapia respiratoria; y la fractura pélvica con manejo ortopédico al ser estable.
Con rehabilitación precoz, la paciente recupera movilidad progresiva en extremidades, alcanza marcha asistida a los tres meses y presenta una clara mejoría funcional.
La combinación de estallido vertebral y disrupción ligamentosa posterior representa uno de los patrones más inestables del subaxial. La descompresión precoz y la estabilización anterior-posterior permiten restaurar el canal y asegurar la estabilidad de los tres pilares vertebrales, optimizando la recuperación en lesiones incompletas.
1. Fehlings MG, et al. Early vs late decompression for traumatic cervical SCI. Lancet. 2012; 377: 595-605.
2. Joaquim AF, Patel AA. Subaxial cervical spine trauma. Spine. 2016; 41: S67-76.
3. Vaccaro AR, et al. Subaxial Injury Classification (SLIC) system. Spine. 2007; 32: 2365-74.
4. Aarabi B, et al. T raumatic cervical cord injury. Neurosurg Focus. 2017; 43: E2.
5. Dvorak MF, et al. Management of acute subaxial cervical injuries. Spine. 2007; 32: S33-51.

