Tumor sorpresa, Schwannoma lumbar

Autores

Pérez Vergara, Silvia Enguídanos Sánchez, Celia Torrecillas Serrano, Francisco Sáez Padilla, Elena

Centros de trabajo

Hospital Universitari i Politècnic La Fe, Valencia

  • ANAMNESIS

Mujer de 37 años, lumbalgia de 6 meses de evolución. A la exploración física apreciamos dolor en zona lumbar. Niega alteraciones en el control esfínteres. Sensibilidad conservada, sin déficits ni signos irritativos. El dolor le impide realizar las tareas diarias. En la RMN observamos una gran tumoración de vertiente derecha del canal espinal de L1 intradural-extramedular, compatible con Schwannoma, con invasión del cuerpo vertebral, que ocupa más del 50% del canal comprimiendo y desplazando el saco tecal (Figs. 1, 2). La imagen de TC revela osteolisis del cuerpo vertebral de L1 y del pedículo derecho, con signos radiológicos de no agresividad, apreciándose límites bien definidos y bordes esclerosos (Fig. 3). Ante dichos hallazgos ingresa en la Unidad de Raquis para estudio con biopsia percutánea guiada por TC, confirmando el diagnóstico de Schwannoma. Se programa para intervención quirúrgica con previa embolización. Bajo monitorización neurofisiológica, llevamos a cabo una toracolumbotomía derecha para corporectomía de L1, con colocación de un cilindro intersomático malla de Moss y soporte óseo. En segundo tiempo realizamos descompresión posterior mediante laminectomía más artrodesis T11-L3 instrumentada. Como única complicación reseñable presenta derrame pleural derecho, que se resuelve durante el ingreso. Tras dos años desde la intervención la paciente se encuentra libre de enfermedad, con controles clínico-radiológicos satisfactorios (Fig. 4).

  • DISCUSIÓN

Los tumores intradurales-extramedulares más frecuentes son los tumores de la vaina nerviosa, compuestos por schwannomas, neurofibromas y tumores malignos de la vaina nerviosa (1, 2). Los schwannomas espinales son tumores benignos de crecimiento lento que provienen de las células embrionarias de la cresta neural de los nervios periféricos. Dada su capacidad de expansión pueden aparecer síntomas neurológicos por compresión de estructuras vecinas. Como en nuestra paciente, estos tumores suelen aparecer entre la segunda y la quinta década de la vida sin predilección por sexos (3). Es más frecuente su aparición a nivel de los nervios craneales, siendo rara su localización a nivel espinal con pocos casos publicados (3, 4). Por este motivo es de interés mostrar el manejo y los resultados del tratamiento proporcionado a estos pacientes cuando hallamos un caso. Radiológicamente se muestran como lesiones expansivas hiperintensas en T2 con realce heterogéneo (2). El diagnóstico anatomopatológico es fundamental. El tratamiento de elección es la resección quirúrgica en bloque con márgenes amplios por riesgo de recidiva local, con esperanza de vida similar a la población general a largo plazo (5). La embolización arterial preoperatoria reduce el riesgo de sangrado (6).

  • BIBLIOGRAFÍA

1. Louis DN, Ohgaki H, Wiestler OD, Cavenee WK, Burger PC, Jouvet A et al. The 2007 WHO classification of tumours of the central nervous system. Acta Neuropathol (Berl). agosto de 2007; 114(2): 97-109.
2. De Verdelhan O, Haegelen C, Carsin-Nicol B, Riffaud L, Amlashi SFA, Brassier G et al. MR imaging features of spinal schwannomas and meningiomas. J Neuroradiol J Neuroradiol. enero de 2005; 32(1): 42-9.
3. López JAP, Cordero NEQ, Maeso IG, Días BE, Llerena RV, Fernández MJP. Schwannoma quístico lumbar: presentación de un caso.

4. Hernández González EH, Mosquera Betancourt G. Schwannoma lumbosacro gigante. Rev Cuba Ortop Traumatol. junio de 2017; 31(1): 82-91.
5. Seppälä MT, Haltia MJ, Sankila RJ, Jääskeläinen JE, Heiskanen O. Long-term outcome after removal of spinal schwannoma: a clinicopathological study of 187 cases. J Neurosurg. octubre de 1995; 83(4): 621-6.
6. Silva A, Villas C, Alfonso M, García E, Díaz de Rada P, Bilbao J. Embolización arterial selectiva de tumores del sacro. Rev Esp Cir Ortopédica Traumatol. 1 de marzo de 2006; 50(2): 132-6.