Espondilitis anquilosante, un predisponente a fracturas inestables tras traumatismos mínimos
Autores
Cózar Adelantado, Gara María1 García Cruz, Guillermo2 Martí Rizo, Jaime2
Centros de trabajo
1Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz, Madrid 2Complejo Asistencial de Segovia
Varón de 77 años con antecedentes de espondilitis anquilosante (EA) y PTC bilateral que acude a urgencias por presentar traumatismo dorsolumbar hace 24 horas y limitación funcional tras caída desde su propia altura.
No se observa hematoma, deformidad ni tumefacción en columna. Apofisalgia selectiva a nivel D11-L1 sin dolor paravertebral asociado. Se asocia gran limitación para la movilidad de columna dorsolumbar y exploración neurológica distal sin alteraciones.
Se realizan radiografías en la urgencia observando signos de artropatía espondilopoyetica tipo columna en “caña de bambú”. Dado el antecedente de rigidez en columna dorsolumbar, se amplía el estudio con una TC observándose fractura de ligamento longitudinal anterior osificado a la altura de D12-L1 sin afectación de columna posterior y mínima apertura de espacio intervertebral. Debido al tipo de fractura, se solicita RMN para valorar lesión ligamentosa posterior, describiéndose afectación del complejo ligamentario posterior y edema paravertebral (Fig. 1).
Lesión tipo Chance D12-L1 sin afectación ósea.
En quirófano se realiza escopia observándose aumento del espacio intervertebral D12-L1, confirmando el diagnóstico (Fig. 2). Se realiza fijación percutánea de D11-L2 con tornillos cementados y barras en cifosis.
Evolución postoperatoria sin incidencias. Al año de la cirugía el paciente se encuentra asintomático con controles radiológicos satisfactorios (Fig. 3).
La EA es una patología que produce una alteración biomecánica de la columna debido a una inflamación crónica produciendo un aumento de rigidez en la columna al calcificarse los ligamentos, discos intervertebrales, provocando así una columna en “caña de bambú” rígida. Esta rigidez, unido a la osteoporosis vertebral a la que asocia la EA, hace que estos pacientes tengan mayor propensión a generar fracturas inestables ante traumatismos de baja energía, como la fractura de Chance (1-3). La localización de estas fracturas es mayoritariamente en columna cervical al estar más afectada, pero la segunda en frecuencia es la unión toracolumbar (1-3). Las fracturas en estos pacientes pasan inadvertidas frecuentemente al presentar únicamente cambios radiográficos sutiles. La dificultad diagnóstica unida a la alta prevalencia de fracturas quirúrgicas, hace que algunos autores recomienden realizar en todos los pacientes con rigidez de columna tras traumatismos de baja energía una RMN valorando tanto edema óseo como lesión ligamentosa posterior (4, 5). En los casos en los que las fracturas son quirúrgicas se suele optar por cirugía percutánea al verse buenos resultados con recuperación precoz, igual que en nuestro caso (1, 4, 6).
1. Leone A, Marino M, Dell’Atti C, Zecchi V, Magarelli N, Colosimo C. Spinal fractures in patients with ankylosing spondylitis. Rheumatol Int. octubre de 2016; 36(10): 1335-46.
2. Zhang M, Li XM, Wang GS, Tao JH, Chen Z, Ma Y et al. The association between ankylosing spondylitis and the risk of any, hip, or vertebral fracture: A meta-analysis. Medicine. diciembre de 2017; 96(50): e8458.
3. Lukasiewicz AM, Bohl DD, Varthi AG, Basques BA, Webb ML, Samuel AM et al. Spinal Fracture in Patients With Ankylosing Spondylitis: Cohort Definition, Distribution of Injuries, and Hospital Outcomes. SPINE. febrero de 2016; 41(3): 191-6.
4. Werner BC, Samartzis D, Shen FH. Spinal Fractures in Patients With Ankylosing Spondylitis: Etiology, Diagnosis, and Management. Journal of the American Academy of Orthopaedic Surgeons. 2016; 24(4).
5. Meena RK, Dhandapani S. Chance fracture in ankylosing spondylitis-not merely by chance! Danger of injudicious use of skull traction. The Spine Journal. noviembre de 2015; 15(11): e47-8.
6. Ye J, Jiang P, Guan H, Wei C, Li S, Jia M et al. Surgical treatment of thoracolumbar fracture in ankylosing spondylitis: A comparison of percutaneous and open techniques. J Orthop Surg Res. 24 de noviembre de 2022; 17(1): 504.

