Disociación espino-pélvica en paciente precipitado
Autores
Huete Marañes, Álvaro; Pascual López, Javier
Centros de trabajo
Hospital Costa del Sol, Marbella, Málaga
Paciente de 25 años que tras caída desde 8 metros sufre politraumatismo, trasladada a Urgencias. Sin antecedentes de interés, alergias, cirugías ni hábitos tóxicos.
Protocolo ABCDE: Vía aérea permeable, saturación 100%. Ritmo sinusal, normocardia y normotensión. Sin sangrado activo ni inestabilidad hemodinámica. GCS 15.
Hematoma en pelvis izquierda con escoriaciones superficiales. Fuerza y sensibilidad conservadas en miembros superiores e inferiores. Sin analgesia en silla de montar ni pérdida de control esfinteriano. Reflejos simétricos, Hoffman y clonus negativos, Babinsky flexor. Dolor generalizado en musculatura paravertebral. ASIA E.
Pelvis: hematoma en nalga izquierda y escoriación superficial perineal, mayor dolor en lado derecho. Tacto rectal sin sangr ado.
Body TAC con contraste y Rx pelvis: fractura multifragmentaria del ala sacra derecha con desplazamiento y hematoma glúteo superior sin sangrado activo. Fractura apófisis transversa derecha L4-L5 desplazada. Fractura de ramas isquiopubianas e iliopubianas. Angio- TAC: sin sangr ado activo.
Disociación espino-pélvica tipo IIa (301 SPD Classification).
Ingreso en UCI para vigilancia hemodinámica. Tras estabilidad, traslado a planta de COT.
Primero: fijación sacroilíaca percutánea mediante tornillo canulado transiliotransacro.
Segundo: fijación espino-pélvica L4-iliacos.
Alta a domicilio a los 8 días. A las 2 semanas sin dolor y mejor funcionalidad de pierna derecha. Heridas correctas. A los 4 meses sin dolor, caminando, leve hipoestesia anterior de muslo, en fisioterapia. A los 6 meses, movilidad completa de caderas, sensibilidad conservada, haciendo pilates. Al año muy bien; aflojamiento asintomático de iliaco izquierdo.
La disociación espino-pélvica es poco frecuente pero grave por alta morbimortalidad. Se define como falta de continuidad entre columna y anillo pélvico por fractura sacra con trazo bilateral longitudinal. El mecanismo más frecuente: caídas de gran altura. Clasificaciones de fracturas sacras: Denis, Camille e Isler. La fijación triangular es actualmente el tratamiento de elección, siendo la más estable vertical y rotacionalmente. La nueva clasificación 301 SPD evalúa afectación sacroilíaca: I transacras, II unilateral transacra + contralateral transacroilíaca, III bilateral. Conocer estas clasificaciones ayuda a planear el tratamiento definitivo.
1. Hirschfeld M, Pascual-López FJ, Guerado E. Disociación espinopélvica: revisión de conceptos actuales. Rev Esp Cir Or top Traumatol. 2024; 68: 398-408. doi: 10.1016/j.r ecot.2023.09.001.
2. Santolini E, Kanakaris NK, Giannoudis PV. Sacral fractures: issues, challenges, solutions. EFORT Open Rev. 2020; 5: 299-311.
3. Guerado E, Hirschfeld M, Cerván AM, Rodríguez-Solera M.Spino Pelvic Dissociation. En: Giannoudis P, editor. Fracture Reduction and Fi xation Techniques. 1st ed ition Springer; 2020.p. 31 -41.
4. Isler B. Lumbosacral lesions associated with pelvic ring injuries. J Or thop Trauma. 1990; 4: 1-6.
5. Denis F, Davis S, Comfort T. Sacral fractures: an important problem. Retrospective analysis of 236 cases. Clin Orthop Relat Res. 1988; 227: 67-81.

