Compresión medular torácica en paciente de 15 años

Autores

Marín Luján, Miguel Ángel Estrella Labella, Antonio Cañadas Cachinero, Francisco Javier

Centros de trabajo

Hospital Universitario Reina Sofía, Córdoba

  • ANAMNESIS

Paciente de 15 años con sensación disestésica e hipoestesia y pérdida de fuerza en miembro inferior derecho. No asocia trastorno de esfínteres. Dolor dorsal de distribución paravertebral bilateral, no irradiado.

  • EXAMEN FÍSICO

Paresia 4/5 derecha en cuádriceps y flexores de cadera derecha. Punta talón normal. Marcha sin ayuda. Parestesias generalizadas miembro inferior derecho. ROT exaltados. No clonus. Babinsky extensor bilateral.

  • PRUEBAS COMPLEMENTARIAS

Durante el ingreso se realizó una RM y TC urgente donde visualizamos un proceso expansivo en D8 con morfología multilocular con múltiples quistes que presentan niveles líquido- líquido provocando mielopatía compresiva. Todo ello sugestivo de quiste óseo aneurismático. Realizamos una arteriografía para embolizar las ramas de aporte del tumor.

  • DIAGNÓSTICO

Mielopatía compresiva dorsal secundaria a quiste óseo aneurismático pedículo D8.

  • TRATAMIENTO

Resección de arco posterior de T8 y de lesión pseudotumoral adyacente e instrumentación T6-T10.

  • EVOLUCIÓN

En el postoperatorio inmediato, la paciente refiere gran mejoría del dolor dorsal, paresias y parestesias. A los 3 meses de la cirugía acude a consulta con pérdida de fuerza, sensibilidad y marcha dificultosa. Solicitamos TC Y RM que mostraron una recidiva tumoral con compromiso medular en D8. Se realizó una nueva cirugía: costotransversectomía derecha de T8. Resección tumoral, descompresión medular y recambio de tornillos pediculares T6-T10 derechos. Actualmente no más recidivas.

  • DISCUSIÓN

El quiste óseo aneurismático es un tumor benigno con una prevalencia del 1%. Pico de prevalencia en la 2º década de la vida. Dentro del raquis, asienta más frecuentemente en la zona torácica. La clínica inicial suele ser la de dolor axial acompañado de afectación neurológica progresiva. El TC y RM nos mostraran una lesión lítica con márgenes esclerosos y múltiples quistes con niveles líquido-líquido en su interior. En cuanto al tratamiento, se puede optar por técnicas menos agresivas como el curetaje de la lesión, aunque la tasa de recidiva a los 6 meses es elevada. La resección en bloque e instrumentación sigue siendo el gold estándar a pesar del riesgo de producir daños medulares iatrogénicos. La terapia adyuvante con radioterapia ha mostrado en los últimos años menor tasa de recidiva y debería añadirse a cualquiera de los tratamientos. El uso de denosumab tras la cirugía parece tener buenos resultados, aunque necesita más estudios para confirmarse. La adición de radioterapia en nuestro paciente tras la primera cirugía, podría haber disminuido el riesgo de la recidiva sufrida a los 3 meses.

  • BIBLIOGRAFÍA

1. Parker J, Soltani S, Boissiere L, Obeid I, Gille O, Kieser DC. Spinal aneurysmal bone cysts (abcs): Optimal management. Orthopedic Research and Reviews. 2019; 11: 159-66.
2. Palmisciano P, Hunter M, Lokesh N, Bin Alamer O, Scalia G, Giammalva GR et al. Aneurysmal bone cyst of the spine in adult patients: A systematic review and comparison of primary vs secondary lesions. Journal of Clinical Neuroscience. 2022; 100: 15-22.
3. Hakim DN, Pelly T, Kulendran M, Caris JA. Benign tumours of the bone: A Review. Journal of Bone Oncology. 2015; 4: 37-41.
4. Skubitz KM, Peltola JC, Santos ER, Cheng EY. Response of aneurysmal bone cyst to denosumab. Spine. 2015; 40: 1201-4.
5. Saccomanni B. Aneurysmal bone cyst of spine: A review of literature. Archives of Orthopaedic and Trauma Surgery. 2007; 128: 1145-7.